5 pueblos en Valladolid en donde el vino es protagonista

En España conviven las grandes ciudades y los pequeños pueblos con identidad propia. Las casas de piedra, las puertas abiertas, la iglesia, el almacén y el bar son lugares comunes. Lo que no es común es su gente que recibe a los visitantes como si fuesen invitados especiales. En la calle todos te saludan, saben que no sos lugareño y que estás de paso. La comida es deliciosa y abundante, como en toda España, y los platos se acompañan con vino de la región. La industria vitivinícola es la principal fuente de ingreso. La mayor parte de la población trabaja en agricultura, producción de vino, hostelería o servicios.

El futuro de algunos pueblos españoles es incierto. Muchas personas emigran hacia las grandes ciudades en busca de trabajo y nuevas oportunidades. El flujo no es unidireccional. Hay quienes tienen empleos con horarios flexibles, o pueden trabajar desde sus casas, y buscan la tranquilidad de las zonas rurales. Pero eso no basta. La economía de un pueblo no sobrevive si no hay personas que trabajen en él. Muchos de estos lugares con tanta historia han quedado deshabitados y en los últimos años, luego del comienzo de la crisis en España, se viene dando un fenómeno particular: la venta de pueblos.

Este es un recorrido por cinco pueblos de la provincia de Valladolid en la comunidad autónoma de Castilla y León. Cinco lugares diferentes con algo en común: mucho vino.

  • Rueda

A 36 km de Valladolid se encuentra Rueda. Cuenta con 1312 habitantes, según datos del 2015 del Instituto Nacional de Estadística de España. El gentilicio es rodense. Sus calles son silenciosas y casi no pasan autos, aunque sí se ven tractores y bicicletas. Hay edificios en mantenimiento. En las reparaciones de las fachadas se preserva la autenticidad de las construcciones, manteniendo la arquitectura característica de la zona. Me llamaron la atención las puertas de las casas, de madera, grandes y de diferentes diseños. Los señores y las señoras mayores salen a caminar con su bolsa de los mandados. Cuando se encuentran conversan un rato y siguen su rumbo.

Aquí se encuentra la sede del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Rueda que abarca 74 municipios y cuenta con un total de 62 bodegas inscritas. La variedad más plantada es la autóctona Verdejo. Aquí también se encuentra la Estación Enológica de Castilla y León donde se realizan los controles de calidad de todos los vinos de la región.

  • La Seca

Visité La Seca un día de primavera en el que llovía agua nieve. Hacía mucho frío y el cielo estuvo cubierto durante toda la mañana. Por la tarde las nubes desaparecieron y salió el sol. Fue una pequeña muestra de lo extrema que puede ser esta época del año en la región, con heladas tardías y bajas temperaturas.

La Seca está a 31 km de Valladolid y cuenta con 1107 habitantes, según datos del 2015. El gentilicio es lasecano. Pertenece a la Denominación de Origen Rueda. Uno de sus residentes, un viticultor, me contó que todas las mañanas va a tomar café a un bar del pueblo. Allí se reúne con otros viticultores y los temas de conversación se repiten: el clima, el suelo y el viñedo.

  • Peñafiel

Peñafiel es tierra de tintos, de la Tinta País, la Tempranillo. Pertenece a la Denominación de Origen Ribera del Duero. Se encuentra a 56 km de Valladolid y tiene, según datos del 2015, 5419 habitantes, los pañefielenses. Es el centro más poblado de la región por la que muchos trabajadores de la industria vitivinícola lo eligen para vivir.

El Castillo de Peñafiel, construído en el siglo X, es un símbolo de la región. Se puede recorrer a través de una visita guiada y, además, en él se encuentra el Museo Provincial del Vino que recibe una media de 100.000 visitas al año.

  • Curiel de Duero

Los registros dicen que este pueblo tiene 111 habitantes pero los vecinos de Curiel de Duero me contaron que actualmente son 30 las personas que allí residen. Está ubicado a 61 kilómetros de Valladolid y se encuentra dentro de la Denominación de Origen Ribera del Duero. Sus calles son muy angostas y en cuestas. Curiel también tiene su propio castillo, el más antiguo de la provincia de Valladolid, se cree que fue construído en el siglo VII. Hoy funciona un hotel con aire medieval que tiene entre sus atracciones muchas propuestas enoturísticas.

En el Don Quijote de la Mancha de Cervantes aparece Curiel en las dedicatorias de la primera parte de este libro.

  • Pesquera de Duero

Solo estuve de paso por Pesquera pero afirmo con certeza que la comida es una de las mejores de la zona. Este pueblo, con 474 habitantes, a quienes llaman los pesqueranos, se encuentra a 44 kilómetros de Valladolid y está situado en el margen derecho del río Duero. Sus vinos también pertenecen a la Denominación de Origen Ribera del Duero.

Vino y gastronomía

En España se come tarde, entre las 14 y las 17 horas. En los restaurantes suelen servir un menú que consta de dos platos, vino, postre y café. Los precios rondan entre los 9 y 15 euros.

La Sopa Castellana o Sopa de Ajo es un primer plato típico de Castilla y León y sus ingredientes son: ajo, huevo, pan duro, jamón serrano, caldo de carne, sal y pimienta, pimentón dulce y aceite de oliva virgen extra. De segundo plato las opciones varían entre diferentes carnes, solomillo de cerdo, ternera, pavo. Los platos del menú vienen acompañados de vino de la casa a discreción, aunque los restaurantes y bares también cuentan con una amplia y variada carta de vinos.

Monumentos históricos, rutas de senderismo, espacios verdes, paisajes montañosos, personas amables e interesantes, con mil historias para contar, grandes vinos y sabrosos platos. Los pueblos de España son su esencia e historia, ojalá sigan existiendo, ojalá muchos tengan la oportunidad de conocerlos.

By | 2017-06-15T10:44:35+00:00 May 20th, 2016|Castilla y León, Ciudades del Vino, España, Ribera del Duero, Rueda|

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Mi nombre es Gabriela y soy la autora de este blog. Soy escritora y sommelier. Viajo lento por las regiones vitivinícolas del mundo en busca de hermosos paisajes, historias y vinos únicos.