Casa Valduga, en el corazón del Vale dos Vinhedos

La bodega Casa Valduga está ubicada en el Vale dos Vinhedos, a 5 km de Bento Gonçalves, Brasil, una región que representa el legado de los inmigrantes italianos en la zona. A lo largo de esta ruta turística se pueden encontrar establecimientos rurales, bodegas, restaurantes, hoteles y posadas. También hay tiendas de productos artesanales, entre ellos quesos, embutidos y dulces.

Un día antes de visitar Casa Valduga hablaba con un amigo sobre lo que a ambos nos interesaba conocer de una bodega. Él me decía que le gustaba ir a las empresas grandes porque podía escuchar la historia de un emprendimiento próspero y aprender de las personas, con habilidades de negocios, que habían creado una empresa exitosa. Yo —algo más romántica— le explicaba que además de apreciar a los gigantes de la vitivinicultura, disfrutaba visitar lugares con anécdotas de familia, caminar entre las vides, hablar con los dueños y enterarme del sacrificio que muchos hacen para continuar haciendo vino a pesar de las adversidades.

En Casa Valduga, una de las bodegas más grandes y reconocidas de Brasil, entendí que ambos puntos de vista —el de mi amigo y el mío— pueden confluir. Vi reflejado en cada rincón el legado de los primeros integrantes de la familia Valduga, que llegaron desde Italia con incertidumbres pero con oficios y con la educación del trabajo sacrificado. También vi una empresa pujante y personas con vocación por el mundo del vino. Jhonatan Marini, enólogo de la bodega, me acompañó en el recorrido. Lo escuché hablar con entusiasmo sobre su trabajo, siempre refiriéndose a la empresa como “nosotros”.

El paseo comenzó por la zona de producción. La tecnología de última generación con la que cuenta la bodega es una apuesta para mejorar el producto de forma continua. João Valduga, uno de los directivos, es enólogo y su opinión favorece a las decisiones positivas en cuanto a la inversión en nuevos equipos.

A pesar de que mi visita fue en vendimia, la bodega estaba tranquila. No vi el movimiento que se espera, en esta época del año, en una bodega de estas dimensiones. La vendimia 2016 ha sido dura para todos los productores en la Serra Gaúcha. Las uvas han sufrido lluvias en exceso y granizo, condiciones que perjudican a la vid.

Desde el tanque probé un Chardonnay base para espumoso. Un vino fresco, vivo y frutal. También un Merlot con un breve paso por barrica de roble —carvalho en portugués— francés, un tinto aromático y de buena estructura en boca.

Los vinos de Casa Valduga han sido seleccionados en diferentes ediciones de la Avaliação Nacional de Vinhos, un evento organizado por la Associação Brasileira de Enologia (ABE). En él, cada año, se reúne a personas vinculadas al mundo del vino —enólogos, enófilos, sommeliers, periodistas y catadores de distintos países— para elegir, entre las muestras presentadas por las bodegas brasileras, a los mejores vinos del año. También asiste público amante de esta bebida. La última edición tuvo una concurrencia de 850 personas. Esta actividad se desarrolla en el Parque de Eventos de Bento Gonçalves. Las bodegas y los consumidores aprecian este reconocimiento al esfuerzo por lograr productos de excelencia.

La cava de espumosos es la mayor de América Latina. Tiene una capacidad para más de seis millones de botellas. Al observar, de un extremo al otro, el corredor repleto de pupitres parece infinito. Entre los espumosos más destacados de la bodega se encuentran el Brut 130, que fue elaborado como homenaje a los 130 años de la llegada de la familia Valduga a Brasil. Este espumoso, con 36 meses de autólisis de levaduras y elaborado por el método champenoise, tiene 70% de Chardonnay —con un 8% con 12 meses de paso por barrica de roble francés— y 30% de Pinot Noir. Un vino equilibrado con aroma a frutas, ananá y durazno, refrescante y delicado en boca.

El tractor de la foto permanece como recuerdo del sacrificio de la familia Valduga en los comienzos del emprendimiento. Lo habían comprado para facilitar el trabajo pero la deuda que generaron podía costarle sus tierras. Por este motivo, decidieron mantenerlo sin uso y no correr el riesgo de romperlo. Es por eso que el tractor tiene solo ocho horas de encendido.

Al final del corredor de los pupitres, luego de pasar a través de una puerta grande de madera hay un parral, una muestra de las primeras plantaciones de los inmigrantes en la zona. Más allá están las vides plantadas en espaldera y las sierras. El paisaje ondulado otorga una visión privilegiada de la extensión del terreno. Casa Valduga cuenta con tres terroirs al sur de Brasil: Vale dos Vinhedos —primera denominación de origen de Brasil—, Encruzilhada do Sul y Campanha.

La bodega apuesta con fuerza al enoturismo con visitas guiadas, un restaurante y una posada, actividades especiales en vendimia, cursos y hasta la oportunidad de elaborar tu propio espumoso.

Las tres generaciones de la familia Valduga han sabido hacer de este emprendimiento un negocio fructífero, una pasión que trasciende y que se contagia, un lugar con ambiente de hogar y vinos que deslumbran.

By | 2017-06-14T19:31:30+00:00 February 15th, 2016|Brasil, Guía de Bodegas, Vale dos Vinhedos|

About the Author:

Mi nombre es Gabriela y soy la autora de este blog. Soy escritora y sommelière. Viajo lento por las regiones vitivinícolas del mundo en busca de hermosos paisajes, historias que contar y vinos únicos.