Charlie Arturaola | Charlas con Vino

En Prowein 2017 tuve la oportunidad de dialogar con Charlie Arturaola, sommelier y actor, nacido en Uruguay pero ciudadano del mundo. Charlie es protagonista de dos películas: “Los Caminos del Vino” y “The Duel of Wine”. Ha viajado por todo el mundo y actualmente vive en Miami junto a su esposa. Esto fue lo que conversamos:

GZ: En tu primera película interpretas a un sommelier que pierde el paladar y se dedica a recorrer diferentes lugares con el objetivo de recuperarlo. En la vida real ¿cómo has hecho para dominar los sentidos?

CHA: Esto sucede en un momento muy interesante de mi vida. Termino de trabajar corporativamente en hostelería, en Estados Unidos, y me caso. Luego, de un productor de Argentina, surge esta idea en la que me dicen que tienen ganas de hacer una película conmigo pero que tengo que pensarlo bien porque es muy fuerte lo que me van a pedir. Querían hacerla conmigo porque era una oportunidad única para mostrar a un sommelier uruguayo, hablando español y en la región de Mendoza. Me dijeron que si hacían una película en la que yo fuera pueblo por pueblo tomando vino no iba a mirarla nadie. Entonces, me comentaron que lo tenía que hacer era perder el paladar. Entonces les pregunté cuánto tiempo tenía para tomar una decisión y me respondieron: quince minutos. Cuando acepté el desafío, mi suegra creía que yo estaba loco y lo que iba a hacer era mala publicidad. Yo cuando empecé a grabar lo tomé como un desafío más en la vida. Podía mostrarme a mí mismo como sommelier, ya que trabajé en la sommellerie por casi 25 años, trabajé en hostelería y gastronomía, intentando hacer mi mejor trabajo, también en esto hice lo mismo, dí lo mejor de mí. Además, tuve la oportunidad de trabajar con Nicolás y Sebastián Carreras, que son dos excelentes cineastas y que me pudieron guiar en las partes más ambiguas de la película. Un ejemplo es en las visitas a las bodegas, como interpretaba a un sommelier que perdía el olfato, tenía que decir que al vino le faltaba esto y aquello. Para el bodeguero era difícil que alguien le dijera que su vino no era bueno. Fue un desafío que duró casi once meses en los que viajé desde Miami a Argentina porque trabajaba en la Universidad como profesor. Ese trabajo lo pierdo por filmar la película. A largo plazo puedo decir que se vencen dos cosas. Por un lado me convierto en actor y además le pierdo el miedo a la cámara. Se filmaron doscientas cincuenta horas de de grabación donde se hubiesen podido sacar cinco películas. Esta historia nos muestra una parte muy sicológica de la vida de un catador y es algo que desafortunadamente te puede suceder.

GZ: ¿Cómo ves el paladar del consumidor europeo?

CHA: En el paladar del consumidor europeo hay mucha gente joven que elige los vinos porque son dulces o por el color. He tenido oportunidad de tomar vinos del Luberon, Languedoc, Côtes-du-Rhône donde se vuelve al punto cero donde vas buscando aquellos sabores que se han perdido. Yo creo que el paladar europeo no busca lo último. Ahora se ha vuelto popular nuevamente lo dulce y en mi opinión eso es una cuestión de vagueza. El sabor dulce es el primero que percibimos todos y es el más fácil de entender. Cuando pasas esa montaña puedes descubrir dónde está el terroir, dónde está el tanino, pero todo eso se pierde porque la gente cada vez quiere pensar menos. Desde el lado del viticultor la idea es volver a lo simple. Ser lo más franco posible dentro de las posibilidades que me da la uva y no tratar de adornarlo.Volver a la simplicidad, creo que es eso lo que busca el paladar europeo.

GZ: ¿Cómo te parece que ha sido la evolución de los vinos uruguayos con respecto a la concepción que tienen sobre el Tannat?

CHA: La evolución ha sido positiva. Le he dicho a muchos productores importantes de Uruguay que nosotros hemos despegado con el vino uruguayo a saltos gigantes. Cada siete u ocho años hay una uva nueva. El Malbec hoy el caballito de batalla porque no hay otra cosa nueva. Antes del Malbec estaba el Syrah, antes el Pinot Noir y antes el Merlot. El Tannat debería tener su momento. Hoy la gente busca vinos con más enganche, con más ácidez y estructura que puede ser Tannat, Tempranillo o Garnacha. Los que trabajamos en esta industria donde nosotros podemos ayudar a “dar vuelta la torta”. Hoy no es solo la uva, hay que vender la cultura y la gastronomía.

GZ: ¿Qué región vitivinícola me recomendarías visitar?

CHA: Te recomiendo la Rioja Alavesa primero. Estuve trabajando en la región el verano pasado. A medida que vas de pueblito en pueblito, que son muy austeros y en invierno hace mucho frío, cada que vez que te encontrás con una familia tienen unas historias que te llegan al corazón. Por paisaje, donde también te encontrás gente muy noble que te entrega lo poco que tiene, el Douro Superior. Allí tuve la oportunidad de ver uno de los paisajes más bonitos que ví en mi vida. Otra región donde se toma y se come bien y, además, te tratan muy bien, es el Piamonte, la región del Barolo y del Barbaresco. Si me agarra un invierno mal parado que sea comiendo risotto, o una polenta, o fainá.

By | 2017-10-25T21:22:51+00:00 April 6th, 2017|Charlas con Vino, Uruguay, YouTube|

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Mi nombre es Gabriela y soy la autora de este blog. Soy escritora y sommelière. Viajo lento por las regiones vitivinícolas del mundo en busca de hermosos paisajes, historias que contar y vinos únicos.