Georgios Hadjistylianou | Charlas con Vino

Georgios Hadjistylianou es el Head Sommelier y copropietario de Fat Fish, un restaurante ubicado en la ciudad de Limassol en Chipre. También posee una tienda de vinos con foco con vinos de terroir denominada Vino Thiki. Georgios estudio Artes Culinarias y Gestión Hotelera en diferentes universidades en el mundo. Es conocido y respetado en la industria vitivinícola de Chipre. Tiene una forma única de pensar y los vinos con los que trabaja tienen cualidades especiales.

GZ: ¿Cómo fueron tus comienzos en la industria del vino aquí en Chipre?

GH: La primera vez que me involucre en el mundo del vino aquí en Chipre fue en el 2001. Vivía en Nueva York y luego del 9/11 ya no había oportunidades allí. Estábamos listos para abrir un restaurante pero todo se canceló. Entonces, vine a Chipre a trabajar en el restaurante de mi hermano.

En ese momento era la competencia de Mejor Sommelier de Chipre de la que yo no sabía y de la que me informó un proveedor de vinos. Decidí participar, no tenía nada que perder. Y gané.

Con mi hermano, en el restaurante, comenzamos a ampliar la lista de vinos. En un año de pasamos de 120 etiquetas a 300. Importamos, inclusive, algunos vinos desde Grecia. Fue fantástico, nos iba muy bien. Una vez que la gente confía en ti, les ofrecen cosas que ellos no conocen y les gusta. Tal vez no es un vino de Burdeos de 100 euros pero es un Burdeos de 30, 40, 50 euros. Y especialmente en el verano, en Chipre las temperaturas oscilan entre los 35 y 40 grados. La humedad en Limassol es 70 u 80%. No es sencillo tomar vinos pesados, vas más hacia los blancos y los tintos más ligeros. Para mi lo más importante, y se mantiene hoy, es ofrecerles a los clientes catar un vino a ciegas. Me lo agradecen mucho y les gusta.

GZ: Tienes una lista de vinos muy original. ¿Qué es lo que buscas en los vinos y cómo hacés para encontrarlos?

GH: No es sencillo encontrarlos. Un poco es suerte. En mi tiempo en Nueva York, viví allí durante 16 años, fui muy afortunado de trabajar con muchas personas que me enseñaron mucho. Por ejemplo, Paul Gregor que es Mr. Riesling. No creo que nadie haya hecho más por el Riesling en USA que él.

Con respecto a los vinos, puede que no suene muy bien pero no estoy buscando lo que a la gente le pueda gustar. Lo más importante para mi es ser honesto con el cliente.

No es posible que a todos nos gusten los mismos vinos. Si eso pasa, los vinos subirían de precio. Lo que yo busco en trabajar con viticultores, con personas que están realmente involucradas en la producción y en el cultivo de la viña. Me gusta estrechar la mano de estas personas y sentir las asperezas de sus manos.

GZ: Trabajaste en USA, en Grecia, aquí en Chipre y en Francia también. Viajaste a otras regiones del vino: Italia, España, Francia, Cerdeña. Con respecto a la forma de pensar relacionada al vino, ¿con qué región o país te identificás más?

GH: Con Beaujolais. Me gusta Borgoña, el Loira, Chinon, el Ródano, Champagne, Chablis. Beaujolais es una región, que especialmente aquí en Chipre, es subestimada. A las personas cuando le dices Beaujolais, piensan en Beaujolais Nouveau. Fui muy afortunado de trabajar para una de las mejores casas en Beaujolais, en la casa de Marcel (Domaine Lapierre). Desafortunadamente no lo conocí, él murió en el 2010. Fui muy afortunado con Mathieu y Camille, que ahora dirigen la bodega junto a su madre Marie. Además, especialmente con Alex Foillard, hijo de Agnes y Jean Foillard pude catar añadas muy viejas de Domaine Lapierre. Caté desde 1995 hasta 2015, excepto 4 o 5 añadas. Los vinos eran espectaculares.

Luego, me gusta mucho España. Es difícil elegir pero para mi tres productores que me gustan mucho son: Laureano Serres, Escoda Sanahuja y Viña Tondonia. Y luego Jeréz, me encanta Jeréz. Desde los secos a los dulces. Es una región que no es respetada como merece.

GZ: Conoces a muchos productores de Chipre. ¿Cuáles crees que son los desafíos a los que se enfrentan en la industria del vino?

GH: El mayor desafío que ellos tienen es comprender que el vino es un producto de la naturaleza. Es necesario darle tiempo al vino para culminar todas sus etapas, si esto no sucede el vino no será bueno. Muchas veces los productores son presionados para sacar su vino al mercado, por necesidades de los consumidores. Pero esto no es bueno para nadie porque al vino hay que esperarlo hasta que esté listo.

By | 2017-10-07T18:53:25+00:00 October 5th, 2017|Charlas con Vino, Chipre, YouTube|

About the Author:

Mi nombre es Gabriela y soy la autora de este blog. Soy escritora y sommelière. Viajo lento por las regiones vitivinícolas del mundo en busca de hermosos paisajes, historias que contar y vinos únicos.