Los vinos de Montenegro

Un país pequeño como Montenegro, situado muy cerca de grandes y emblemáticos productores de vino, no transita un camino sencillo en la tarea de promover sus productos. Su principal diferencial son las variedades autóctonas, que me sorprendieron de forma grata y que son una novedad para los paladares que buscan salir de los clásicos. Los vinos de Montenegro son únicos y esto permite que sus creadores sean optimistas con respecto al futuro.

En Montenegro se destacan dos regiones vitivinícolas, una ubicada en los alrededores de la capital del país, Podgorica, y la otra, denominada Crmnica, muy cerca de la costa del mar Adriático y del lago Skadar.

En Podgorica se encuentra uno de los viñedos más extensos de Europa, se llama Ćemovsko polje y pertenece a la bodega Plantaze. Tiene una extensión de 2300 hectáreas, donde el 70% es Vranac. El resto de las bodegas del país son emprendimientos de menor escala, muchos de ellos empresas familiares con larga trayectoria en el sector como Vinarija Masanovic en el pueblo Virpazar en Crmnica.

También existe una nueva generación de apasionados por el vino que busca posicionarse en la industria. Es el caso de Radevic Estate, en Podgorica, el sueño de un médico montenegrino que después de muchos años en el extranjero volvió al país en compañía de su familia y comenzó, con gran éxito, a elaborar vinos. También conocí otras dos bodegas jóvenes, ubicadas en Crmnica, Buk Wines y Vinarija Kopitovic. El trabajo en equipo, el cuidado de los detalles y el orgullo por los vinos que producen es factor común en ambas.

Montenegro recibe muchos turistas en la temporada de verano que buscan las aguas cristalinas de la costa, el contacto con la naturaleza y los precios bajos. Desde Podgorica a Crmnica hay una distancia de 29 kilómetros y es posible realizar este trayecto por 2 euros en tren. Las bodegas utilizan esta ventaja proponiendo interesantes actividades enoturísticas como recorrido de los viñedos, catas de los productos y almuerzos.

Las cepas

Vranac es por excelencia la variedad más plantada y popular del país. Se pronuncia /ʋrǎːnats/ y significa “caballo negro”. Con ella se elaboran vinos varietales y cortes con cepas italianas y francesas. Dado que Montenegro es un país joven, independiente desde el 2006, una de las teorías es que el origen de esta variedad se comparte con Serbia y Macedonia, países que antes formaban parte de Yugoslavia, aunque no hay información certera que lo confirme. Los vinos elaborados con Vranac presentan un color intenso, son tánicos y robustos. En aroma presentan notas a frutas negras y rojas maduras, cerezas, uvas pasas, moras, y también se perciben especias. La mayoría de los vinos tintos tienen crianza en barrica. En boca son voluminosos y de persistencia larga.

Otras variedades tintas plantadas en el país son Kratošija —que estudios genéticos lo vinculan con la cepa Zinfandel— y las internacionales Cabernet Sauvignon, Marselán, Syrah, Petit Verdot, Sangiovese y Merlot.

Con respecto a los vinos blancos la novedad son los elaborados con la variedad autóctona Krstač, que solo produce Plantaze. Los vinos de esta cepa tienen un color amarillo muy pálido, el aroma es delicado y frutal, con notas a durazno y pera. En boca tienen una acidez moderada y un importante factor mineral. Otras cepas utilizadas en la elaboración de vinos blancos son Riesling y Chardonnay. Algunos productores trabajan para recuperar una variedad autóctona blanca olvidada denominada Žižak.

Entorno natural

La combinación de vegetación y montañas se fusionan para crear un paisaje hermoso. Las ondulaciones, de menor y mayor tamaño, forman valles en donde se plantan las vides. Las vides no se plantan en las laderas, facilitando las viticultura. En todo el país se respira aire limpio y la naturaleza predomina.

Los suelos son principalmente calcáreos, con cantos rodados y arena. El clima es templado donde influye el mar Adriático y las cadenas montañosas presentes en la totalidad del país. Los inviernos son frescos y los veranos muy calurosos, principalmente en Podgorica donde las temperaturas en el mes de julio y agosto superan los 40 grados.

El Rakija

El Rakija es un destilado de frutas fermentadas. Se puede elaborar de diferentes tipos, por ejemplo uvas, pera, manzana, albaricoque y ciruela. Es la bebida nacional en muchos países de la Península Balcánica, incluido Montenegro, donde lo bebí como trago de bienvenida antes de las catas. Esta bebida es muy aromática y tiene en promedio un 40% de alcohol.

Montenegro y su industria vitivinícola seguirán creciendo. Ojalá los productores de vino continúen apostando a la singularidad, a las variedades que para el resto del mundo son exóticas y a la elaboración de vinos exclusivos como los que producen en la actualidad.

By | 2017-06-14T22:57:57+00:00 September 16th, 2016|Crmnica, Montenegro, Podgorica, Regiones del Vino|

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Mi nombre es Gabriela y soy la autora de este blog. Soy escritora y sommelière. Viajo lento por las regiones vitivinícolas del mundo en busca de hermosos paisajes, historias que contar y vinos únicos.