Ribeira Sacra, heroica y fascinante

Antes de comenzar a escribir sobre Ribeira Sacra sabía que las palabras no serían suficientes. Tampoco, por más bonitas que fuesen, las imágenes podrían transmitir lo que viven los visitantes que llegan a esta región vitivinícola de Galicia. Lo sé por experiencia propia. Antes de visitar una zona de producción de vino y de conocer sus bodegas hago una búsqueda de información y estudio sobre las cepas, la viticultura, los estilos de vinificación y todo lo que me ayude a entender mejor la región. Al llegar a Ribeira Sacra, el lugar borró toda la teoría y los increíbles paisajes, que antes había visto en fotos, cobraron vida.

Ribeira Sacra es una Denominación de Origen que se aprobó como tal en 1996. Su extensión aproximada es de 2500 hectáreas de viñedo y comprende 20 municipios situados en las riberas de los ríos Miño y Sil, en el sur de la provincia de Lugo y al norte de la provincia de Orense. 96 bodegas es el número oficial del año 2015 que implicó un leve aumento al año previo. El Consejo Regulador de la D.O. tiene su sede en Monforte de Lemos, una pintoresca ciudad en el sur de la provincia de Lugo. Allí, guiados por su presidente José Manuel Rodríguez González, los integrantes del Consejo, en su mayoría mujeres, trabajan para asegurar la calidad de los vinos y promover una región que tiene mucho para ofrecer. Existe una participación activa de los representantes de las bodegas, que trabajan por un bien común: que se conozcan los vinos de la Ribeira Sacra y el gran trabajo que hay detrás de cada botella. Marta Villen, integrante del Consejo Regulador, me acompañó durante la visita a la región.

Ribeira Sacra tiene cinco subzonas: Amandi, Chantada, Quiroga-Bibei, Ribeiras do Miño y Ribeiras do Sil. Cada una de ellas tiene sus propios atractivos, siempre caracterizadas por paisajes increíbles, en los que la naturaleza se hace presente de una forma intimidatoria, logrando que te sientas pequeño frente a tanta grandeza.

Las bodegas de Ribeira Sacra se enfocan en priorizar y honrar el cultivo de variedades autóctonas gallegas. Según el reglamento de la D.O. las cepas blancas preferentes son: Loureira, Treixadura, Godello, Dona Branca, Albariño y Torrontés (que nada tiene que ver con la cepa del mismo nombre argentina). Así mismo, las variedades tintas preferentes son: Mencía, Bracellao, Merenzao, Sousón, Caíño Tinto y Tempranillo, a las que se suman otras dos variedades autorizadas: Garnacha tintureira y Mouratón.

El etiquetado de los vinos de la región cuenta con dos diferenciaciones: Ribeira Sacra Súmmum, vinos elaborados como mínimo con un 85% de las variedades preferentes, tintas o blancas (se distinguen en los colores de la etiqueta), y Ribeira Sacra, aquellos elaborados como mínimo con un 70% de las variedades preferentes tintas.

El etiquetado de los vinos de la región cuenta con dos diferenciaciones: Ribeira Sacra Súmmum, vinos elaborados como mínimo con un 85% de las variedades preferentes, tintas o blancas (se distinguen en los colores de la etiqueta), y Ribeira Sacra, aquellos elaborados como mínimo con un 70% de las variedades preferentes tintas.

La Mencía es la variedad más cultivada. Con esta cepa se elaboran principalmente vinos jóvenes y aromáticos, aunque en los últimos años algunas bodegas han optado por incorporar barricas de roble a la crianza, dando lugar a vinos con más cuerpo y notas que otorga la madera. Los vinos Mencía se caracterizan por sus colores cereza con reflejos violáceos. Aromas vegetales se mezclan con la fruta roja. En boca son ligeros, con acidez equilibrada y taninos firmes.

Viticultura heroica

Ribeira Sacra tiene una historia y tradición vitivinícola que viene de siglos atrás. Desde la Edad Media y debido a la gran cantidad de monasterios que hay en la región, muchos de los cuales pueden visitarse en la actualidad, la viticultura ha estado presente y forma parte de la cultura. A mediados del siglo XIX la filoxera arrasó con casi la totalidad de las vides plantadas, como lo hizo en el resto de España y otras regiones del mundo. La recuperación de esta situación fue lenta y difícil. En toda Galicia la llegada del siglo XX generó una corriente emigratoria que llevó a muchos gallegos a alejarse de su tierra natal en busca de oportunidades de trabajo. Ribeira Sacra no fue ajena a este suceso y muchas vides quedaron abandonadas.

La viticultura heroica, también denominada viticultura de montaña, caracteriza y diferencia a la región de otras zonas vitivinícolas. Las vides se plantan en las laderas de los ríos Miño y Sil que se trabajan utilizando bancales elaborados con piedras extraídas del propio terreno. La mayor parte del trabajo se realiza sin mecanización. Esto implica un gran esfuerzo y a la vez un importante riesgo para los viticultores, en su mayoría personas mayores, ya que las pendientes son muy pronunciadas en algunas regiones. En la vendimia, los racimos se cortan de forma manual y se colocan en cajones que se cargan en los hombros hasta la zona de donde luego se recogen para llevar a la bodega. Algunos viticultores cuentan con rieles para transportar los cajones de uva, que facilita en parte el transporte.

Un terroir excepcional

Las mismas laderas que crean la viticultura de montaña son las que definen un espacio que se diferencia de otras regiones vitivinícolas de Galicia. En los valles de los ríos Miño y Sil y debido a la barrera natural que conforman las elevaciones, se crea un microclima especial donde los inviernos son muy fríos y en verano se alcanzan temperaturas muy altas. También, debido a las inclinaciones del terreno, las cepas se colocan de tal forma que reciban la mayor cantidad de luz solar. La pluviometría anual está entre 700 y 900 mm, según la zona, menor a otras regiones de Galicia en donde las lluvias son más abundantes. Los suelos son granítico pizzarrosos y contribuyen al buen drenaje.

Los protagonistas

A la tierra la hace grande su gente y en Ribeira Sacra la hospitalidad y simpatía es denominador común. Todas las personas que conocí durante mi estancia en este lugar me hablaron con cariño sobre su trabajo, también con franqueza, no ocultando los sacrificios que realizan día a día para continuar con sus sueños. Algunos productores se dedican de lleno a la producción de vino, otros, dividen su vida dedicándose a otras profesiones que les permitan mantener su vínculo con la vitivinicultura. Percibí que están orgullosos de sus raíces y de llevar a cabo con excelentes resultados una tarea tan sacrificada. También tienen la ilusión de que las próximas generaciones continúen el legado.

Ribeira Sacra es un destino para todos: para los amantes del buen vino y la gastronomía, para los que disfrutan de la naturaleza, para los interesados por la historia o para aquellos que solo buscan paz. Muchas actividades pueden realizarse en estas tierras, desde rutas de senderismo, recorrer los ríos en catamarán, conocer los pueblos y sus atractivos, hasta viajar en un tren enoturístico por los viñedos y bodegas de la región. Ribeira Sacra es un lugar en donde los paisajes más fascinantes se encuentran con los vinos de calidad.

By | 2017-07-25T16:43:19+00:00 June 28th, 2016|España, Galicia, Regiones del Vino, Ribeira Sacra|

About the Author:

Mi nombre es Gabriela y soy la autora de este blog. Soy escritora y sommelière. Viajo lento por las regiones vitivinícolas del mundo en busca de hermosos paisajes, historias que contar y vinos únicos.